Tengo la costumbre de leer diariamente la palabra de Dios y debo decir que este texto lo he leído decenas de veces. Y no solo eso, sino que su consejo ha marcado mi vida de una manera muy significativa. Bueno, en realidad lo que ha marcado mi vida hasta ahora es una parte del mismo. Porque por alguna razón pareciera ser que mi mente solo captó una parte, tal vez la que estaba preparada para captar.

Dice así:

«Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría».

Eclesiastés 9: 10

Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo…

Soy productiva por naturaleza. Desde niña me encantaba ayudar en las tareas de la casa, colaborar con quien estuviera trabajando en algo, hacer manualidades, organizar o reorganizar mi cuarto, o alguna otra parte de la casa. Mi madre encantada porque era no solo su mano derecha, sino la izquierda también. Sabía que podía contar con mi ayuda las veces que la necesitara, y hasta sin pedirlo. Toda la vida he dicho casi con orgullo que si no tengo trabajo me lo invento. Quienes me conocen saben que es cierto al ciento por ciento. Es más, si hay una cosa que me caracterizó siempre es la habilidad de hacer varias cosas a la vez. Esto implica más que hacer multitarea por ganar tiempo, o porque falta colaboración de otras personas. Es que en realidad me parece poco estar solo leyendo, o solo escuchando música, o solo planchando, o solo cocinando. Entonces mientras plancho ropa escucho un audiolibro, o mientras estoy cocinando voy viendo una clase del curso que estoy haciendo a distancia, tejo al crochet mientras veo una película con mi familia y así prácticamente todo el tiempo.

Vuelvo al texto: «Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo». Sé productiva, no holgazanees, no pierdas el tiempo, no pierdas oportunidades, cada minuto vale oro; son todas frases que formaron parte de mi filosofía de vida. «Descansarás cuando mueras» dice un refrán que aprendí hace poco de una amiga muy parecida a mi aunque con unas cuantas décadas más de vida, y debo reconocer que el dicho me define muy bien.

Según tus fuerzas

Pero, ¿sabes qué? En esa carrera loca por hacer y hacer en una productividad casi enfermiza, se me olvidó que todo tiene su límite, y mi cuerpo y mis energías también. Y pasé por alto la segunda parte del texto: «según tus fuerzas». Supongo que no estaba preparada para aceptar que todo tiene límite, incluyendo mis fuerzas, mis energías, y que no era ni nunca fui la «mujer maravilla». Entonces, un día mis fuerzas se agotaron, me enfermé y en mi reposo obligatorio pude capar esta parte esencial que viene a poner el equilibrio justo a la productividad sana.

La laboriosidad y productividad son buenas en su justa medida, mientras respetemos los límites de nuestras fuerzas.

Es bueno aprovechar el tiempo, las oportunidades, ser laborioso, productivo, siempre y cuando se respeten las necesidades y los límites del cuerpo, la mente, la salud y hasta las relaciones. Porque cuando no lo hacemos corremos el riesgo que nuestra maquinaria viviente se agote y pare sola. Porque, créeme, lo hace. Creemos que a nosotros nunca nos va a pasar hasta que un día nos pasa.

Aprovecha oportunidades

Creo que la invitación de esta cita bíblica no es a hacer y hacer sin filtros y sin pausa. Creo que es mas bien una invitación a aprovechar las oportunidades que nos da la vida de realizar actividades variadas, atrevernos a aprender cosas nuevas, enfrentar retos que nos ayuden a crecer, sin limitar nuestra mente por factores intrascendentes como la falta de habilidad, o de experiencia, o de recursos, la edad, el sexo, o nuestros miedos e inseguridades.

¿Por qué? Porque mientras estamos vivos es la oportunidad de hacerlo. Una vez muramos cesan las oportunidades de hacer y también de disfrutar. Como dice textualmente: «porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría».

Por eso, aprovecha las oportunidades que te da la vida de conocer, aprender, viajar, trabajar, crecer como persona. Puedes hacer todo lo que quieras, todo lo que te atrevas a soñar, dentro del límite de tus fuerzas.

Debemos aprender a disfrutar no solo la labor mientras la realizamos, sino también los resultados, y el merecido descanso.

Con el paso del tiempo aprendí algunas cosas

  • Hacer muchas cosas a la vez no necesariamente implica ser más productivos. A veces cometemos errores y terminamos perdiendo tiempo, dinero y esfuerzo por no enfocarnos.
  • Tomar un descanso es necesario. Ese descanso puede llevar minutos, horas, y hasta días según la necesidad. No eres holgazán por tomar un descanso. (Lo eres si pasas todo el día, todos los días sin hacer nada. Creo que se entiende la diferencia).
  • Dedicar tiempo solo a leer o a escuchar música ya es un tiempo bien aprovechado. No necesitas agregar nada más.
  • Debemos aprender a disfrutar de la tarea, y también de contemplar el resultado, y los beneficios de ese resultado. Por ejemplo, podemos disfrutar de limpiar la casa y luego disfrutar relajadamente de la casa limpia.
  • Nuestro ritmo de trabajo y descanso no tiene por qué medir o regular el ritmo de quienes nos rodean. Todos tenemos ritmos diferentes.
  • Es la culpa la que muchas veces nos enturbia y arruina momentos de relax, de recogimiento con nosotros mismos o en buena compañía. Debemos aprender a disfrutar sin culpas. Nos lo merecemos.

El cambio está en tus manos

Las estadísticas mundiales de estrés, ansiedad, depresión, agotamiento, accidentes de trabajo y enfermedades de todo tipo hablan por sí solas y nos alertan de la necesidad de poner un equilibrio en nuestro ritmo de vida. Si aun no estás dentro de estas estadísticas alarmantes es el momento justo para evaluar tu estilo de vida en este aspecto y reformular lo que sea necesario para vivir de una manera mucho más saludable. Si ya has experimentado los resultados de la esta falta de límites y control, de todas formas estás a tiempo de parar, volver atrás y aprender a vivir un ritmo mucho más sano.

Te desafío a tomarte el tiempo de evaluar tu ritmo de vida, evaluar si en es ritmo hay espacio para el disfrute, para el recogimiento, para las relaciones, o si en verdad te estás exigiendo demasiado. El cambio es posible y está en tus manos. No es necesario que un profesional te diga lo que tienes que hacer o cómo hacerlo. Tú sabes cómo.


Lore Burgos

Mi nombre es Lidia Lorena Burgos. Soy Licenciada en Psicología General. De nacionalidad argentina. Felizmente casada hace 26 años y madre de 4 hijas maravillosas de 26, 22, 18 y 14 años. Actualmente resido en la Provincia de Neuquén, Argentina. Me apasiona escribir artículos, trabajar en radio, y brindar charlas educativas a la comunidad en mi área. Mi motivación es el servicio y mi lema "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". Filipenses 4: 13

26 commentarios

Diana Burgos · 28/01/2021 a las 12:57 pm

Que este proyecto sea de gran ayuda y fortaleza para quienes lo necesiten y llegues a lugares inimaginables, haciendo buen uso de este medio en beneficio de los demás.. Éxitos Lore Burgos Psicologa!!!!

    Lore Burgos · 28/01/2021 a las 1:07 pm

    ¡Gracias Dianita! ¡Hasta el infinito y más allá! Jaja! Gracias por estar.

kiara · 28/01/2021 a las 1:25 pm

Esta muy bueno lo que decís Lore!

kiara · 28/01/2021 a las 1:29 pm

Porque yo personalmente disfruto mucho de no hacer nada y en realidad uno podría ser más productivo y hacer cosas, capaz no sobrecargadamente como explicaste recien. Porque el tiempo nunca se termina de recuperar

kiara · 28/01/2021 a las 1:31 pm

Por otro lado tambien conozco a personas que si no estan las 16 horas del día (las horas en las que no estan durmiendo) haciendo cosas no se sientem satisfechas, como que si no colman el día de actividades no son productivos. Y esto es perjudicial tambien para la salud mental, el hecho de no tomarse descansos.

kiara · 28/01/2021 a las 1:36 pm

Me gusta la parte que dice «segun tus fuerzas» porque muchas veces la gente te exige que hagas cosas segun las fuerzas de ellos (no de la tuya propia) porque si ellos pueden vos tambien deberias, y eso a veces perturba, porque todos somos diferentes; todos tenemos tiempos, familia, actividades y fuerzas diferentes, pir lo que el nivrl de productividad lo tenemos qur medir de acuerdo a nosotros mismos y nunca de acuerdo con la productividad de las demas personas

Kristel · 28/01/2021 a las 1:42 pm

Muuuuy bueno!!!me identifico con un monton de cosas!!🤦🏻‍♀️🏃‍♀️ me dejaste pensando, intentaré «recalcular» mis movimientos. Jeje!

    Lore Burgos · 28/01/2021 a las 2:10 pm

    Qué bueno Kristel. Nos parecemos entonces. Siempre es bueno recalcular y retocar hábitos. Un abrazo.

      .Celeste · 28/01/2021 a las 2:19 pm

      Muy cierto!!!! Y me reflejó mucho, hay días en lo que me lleno de cosas y no me doy cuenta que después el cuerpo pasa factura. Gracias Lore por cada bella reflexión.
      Bendiciones 😗😗😗

        Lore Burgos · 29/01/2021 a las 11:42 am

        Así es Celeste! A veces nos creemos más productivos por hacer mucho. Y tal vez hacemos mucho ruido y mucho lio tambien, ¿verdad? Besos

Silvia · 28/01/2021 a las 1:45 pm

Genial, como siempre,. Reenvío siempre tus reflexiones y a su vez, también las reenvían. Gracias, te quiero aunque no te conozca personalmente.

    Lore Burgos · 28/01/2021 a las 2:08 pm

    Buenisimo Silvia. Un abrazo grande. Bendiciones.

Maria del Rosario Parodi Aguilar · 28/01/2021 a las 2:40 pm

Muy buena tu reflexiòn como siempre me ayudas junto a Dios muchas cosas importantes del diario vivir.
Yo soy así , pero quiero hacer tanto que al final del día termino «frustada»
No hice lo que realmemte deseaba.
No administro mi tiempo y como bien dices termino cansada., stresada y demàs.
Pondré en pràctica tus consejos.
Nuevamente gracias querida Lorena.

    Lore Burgos · 29/01/2021 a las 11:41 am

    Rosario: el disfrute ¿para cuando? Todo tiene un límite. Besos.

Gladys · 28/01/2021 a las 7:31 pm

Muy bueno Lorena!!!
Gracias .
Somos parecidas, en algunos aaspectps
Tengo que aprender a bajar las revoluciones y aprovechar oportunidades que Dios me da.
Un abrazo, bendiciones🙏🌹🙅‍♀️

    Lore Burgos · 29/01/2021 a las 11:40 am

    Todo se aprende mi querida Gladys. No importa la edad, siempre hay tiempo para reorganizarnos. Bendiciones!

Olga · 28/01/2021 a las 8:17 pm

Pregunto: qué haces los sábados? Día de descanso??

    Lore Burgos · 29/01/2021 a las 11:40 am

    Hola Olga. ¿Cómo estás? Si la pregunta es directa para mí, los sábados dedico a servir a Dios y la comunidad de una manera especial. Trato de que ese sea un día de disfrute.

Mely · 28/01/2021 a las 10:10 pm

Llegué aquí por una amiga que me comparte tu trabajo cada día y… Lo que decís aquí es tan real!!!
Cada uno debería conocer sus límites y que no todos vamos al ritmo de los demás para hacer cosas, actividades o estudiar 💜

    Lore Burgos · 29/01/2021 a las 11:37 am

    Mely, bienvenida!! Es cierto, es responsabilidad nuestra conocer nuestros límites y respetarlos nosotros primero para que los demás respeten. Saludos!

Gladys Bein · 29/01/2021 a las 1:35 am

Muy buen comentario Lore, me senti identificada.
Es tal cual. Somos distintas, pero pagamos caro. Cariños y m. Gracias

    Lore Burgos · 29/01/2021 a las 11:36 am

    Gracias Gladys! un abrazo.

Mariana · 29/01/2021 a las 10:31 am

EXELENTE…UNA AMIGA ME DIJO.. YO ME TOME MUY A PECHO LA PRIMERA PARTE DEL VERSÍCULO.. PERO NO MIRÉ LA SEGUNDA PARTE..Y ME COSTÓ LA SALUD.. ES

    Lore Burgos · 29/01/2021 a las 11:35 am

    Así es Mariana! El costo es la salud. Y a veces hasta las relaciones más cercanas. Un abrazo.

María José · 29/01/2021 a las 12:41 pm

Es verdad!!! No tenemos tiempo ni de disfrutar lo que hacemos y eso luego nos frustra o irrita. Trabajar, empeñarse y disfrutar la vida también. Gracias Lore por los posts, guía y claridad.

    Lore Burgos · 29/01/2021 a las 1:01 pm

    Tal cual María José. Nos debemos a nosotros mismos el aprender a disfrutar. Saludos.

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