Errar es humano

Cuando estaba en la escuela primaria, luchaba constantemente con los errores de ortografía. Asistía con mis hermanos a una pequeña escuelita rural multigrado y el maestro, un hombre mayor a punto de jubilarse tenía métodos pedagógicos bastante ortodoxos. Cuando cometíamos una falta de ortografía, el escribía la palabra correctamente en la primera línea de una nueva hoja en nuestro cuaderno, y teníamos que llenar la hoja escribiendo la palabra correctamente, todas las veces que entrara en cada renglón, guión de por medio entre palabra y palabra.

Así fue que aprendí que «era» no lleva «H», por ejemplo. Debo reconocer que sus métodos, aunque anticuados, a mí me sirvieron. Sin embargo, aún hoy sigo poniendo tildes donde no van y consultando el diccionario por dudas de ortografía.

A nadie le gusta cometer errores. Los errores nos dejan al descubierto en nuestras debilidades o distracciones, nos muestran imperfectos, inexpertos, o ineficientes. Cometerlos ya de por sí nos hace sentir mal, y quedar en evidencia resulta aún peor.

¿Por qué nos hace sentir mal cometer errores?

La respuesta parece obvia, pero es bien amplia y más profunda de lo que parece, ya que todos sabemos que todos indefectiblemente por el mero hecho de ser humanos cometemos errores. Eso ya de por sí debiera atenuar la carga afectiva de equivocarnos. Sin embargo, el famoso dicho «mal de muchos, consuelo de tontos» no parece convencernos demasiado.

Entonces, ¿Por qué nos sentimos tan mal al cometer errores?

  • Queremos ser perfectos, eso nos hace sentir adecuados, seguros de nosotros mismos, a la altura de las circunstancias. En gran medida mantener esa imagen de perfección sustenta nuestra endeble autoestima. Equivocarnos implica una marca en nuestro legajo, una mancha en nuestro currículum. Nuestro orgullo no nos permite darnos ese lujo. Hay que ser muy maduro en verdad para amarnos a nosotros mismos con nuestros defectos, y con nuestro historial de errores.
  • Algunos errores salen caros, es cierto. Especialmente cuando invertimos tiempo y dinero en algo que no da resultado, o cuando tenemos un accidente o una pérdida importante por una simple distracción o una imprudencia aparentemente sin relevancia.
  • Cuando nuestro error queda en evidencia solemos sentirnos tontos, incompetentes y en deuda ante quien tengamos que dar cuentas de dicho error. Y por supuesto muchas veces hay que enfrentar situaciones tensas y dolorosas como consecuencia de dicha falta.

¿Qué provecho podemos sacar de cometer errores?

¡Tenemos tanto miedo a equivocarnos, por todo lo expuesto y más! Sin embargo, hoy quiero reivindicar el arte de cometer errores y aprender de ellos. ¿Qué provecho podemos sacar de nuestros errores? ¿Hay alguna manera de ver con mejores ojos esta debilidad humana de «meter la pata» una y otra vez?

Aquí van algunos conceptos para que los analices:

  • Reconocernos falibles nos fortalece como personas, haciendo que nuestra autoestima se ancle en quien somos en realidad y en nuestra capacidad de afrontamiento y resolución de conflictos, no en una pretendida y efímera perfección.
  • Equivocarnos nos obliga a ser humildes para reconocer esas faltas. Esa humildad agrega un valor incalculable a nuestra persona.
  • Reparar errores pone en acción nuestra creatividad, nuestros talentos e incluso nos permite descubrir habilidades que no conocíamos.
  • Un error o un fracaso muchas veces nos coloca fuera de nuestra zona de confort, obligándonos a desarrollar nuevas capacidades, incursionar en nuevas áreas, y crecer de maneras jamás imaginadas o buscadas.
  • Muchos grandes descubrimientos de la historia surgieron de errores, de situaciones fortuitas, y terminaron siendo famosos.
  • El dolor emocional (en este caso, de fallar o fallarnos) hace que se fije en la memoria el aprendizaje de manera permanente.
  • Equivocarnos y enfrentarlo hace que desarrollemos tolerancia a la frustración.

Claro está que aún con todos los beneficios mencionados, a nadie le gusta ni le gustará cometer errores, y nadie en su sano juicio errará por gusto, sin embargo, no hay terreno más fértil para el aprendizaje y el crecimiento que equivocarnos. Así que, si cometes errores, y sin duda, lo harás, no te desesperes, solo busca la manera de sacarle provecho a la situación.

El peor error es dejar pasar un error sin sacar provecho de él.


Lore Burgos

Mi nombre es Lidia Lorena Burgos. Soy Licenciada en Psicología General. De nacionalidad argentina. Felizmente casada hace 26 años y madre de 4 hijas maravillosas de 26, 22, 18 y 14 años. Actualmente resido en la Provincia de Neuquén, Argentina. Me apasiona escribir artículos, trabajar en radio, y brindar charlas educativas a la comunidad en mi área. Mi motivación es el servicio y mi lema "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". Filipenses 4: 13

6 commentarios

Natalia Bentancourt · 05/11/2020 a las 1:31 am

De por si soy una perfeccionista… asi que este artículo me vino muy bien, ya que siempre ando exigiendome al maximo para no equivocarme y si lo hago me frustro demasiado. Gracias Lore por dedicar de tu tiempo a ayudar a tantas personas. Dios siga dándote esa sabiduría. Abrazo

    Lore Burgos · 05/11/2020 a las 11:53 am

    Naty querida: La excelencia debe ser nuestra norma siempre. Pero cometer errores es parte de nuestra vida. Y ya que los vamos a cometer de alguna forma, es bueno sacarles provecho. Un abrazo. Bendiciones.

      Norma Muñoz · 17/01/2021 a las 10:41 pm

      Ese chips de hacer todo bien , todo el tiempo, es frustrante, desgastante. Tanta energía puesta en algo imposible… gracias Lore por recordarnos en poner el foco en el aprendizaje

        Lore Burgos · 18/01/2021 a las 1:33 am

        ¡Exactamente Norma! Un tremendo gasto de energía. Un abrazo.

ANALIA MARTINEZ · 10/02/2021 a las 1:48 am

Al leer este artículo sentí, que me estaba leyendo a mi misma, soy de las que se exige mucho, siempre quiero que las cosas salgan a la perfección, me cuesta aceptar que erre, sin embrago estoy aprendiendo que los errores nos pueden dejar valiosas lecciones, como la humildad.
Me quedo con la frases, «El peor error es dejar pasar un error sin sacar provecho».
Gracias Lore!

    Lore Burgos · 10/02/2021 a las 10:59 am

    ¡Así es Analía! Hay una fuente inagotable de aprendizaje en los errores que tanto nos molestan. Gracias por tu aporte. Bendiciones.

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